viernes, 25 de mayo de 2012

Biografía de una flor de papel carmesí





















Biografía: Una flor de papel carmesí

por
Juan Sebastián Peralta



Los cigarros son de mi papá, yo no fumo, eran, sí, eran más bien, él hace tiempo que no está, no es que no esté, es que no está. En fin, es complicado, como te imaginarás, pero yo sigo teniendo sus cigarros, sus cigarros en la cigarrera de ella.


27 de junio, 11:46, primer informe
6711 Paciente de sexo femenino, caucásica, 33 años según registro, sin signos evidentes de violencia, a simple vista se observa una mancha violácea en el cuadrante superior izquierdo del torso, preliminar de hemorragia.


Morí a los 33, y todavía sigo sintiendome viva, pero lo real, lo real real es que estoy muerta, ¿no te habías dado cuenta?
(Voz en off) SILENCIO, deje trabajar tranquilo, ¡por favor!
A lo único que faltaba que me callaran la boca, con todo lo que tengo para decir con todo lo que tengo que hablar, ¿quién es ese que me está tocando las tetas?


Ella siempre pensó que yo estaba muerto, en realidad me había ido, nos habíamos ido los dos, nosotros, no ella, a ella… bueno, usted comprenderá, no era fácil seguir, seguirla, igual con la madre nos fuimos en diferentes direcciones, ella ya estaba grande, siempre fue grande, le dejé mis cigarrillos, no sé porque, pero le dejé mis cigarrillos


Tengo 7 años, y es la primera vez que siento calor ahí abajo, Lala, mi prima se ríe, ¿ella ya lo habrá sentido?, tengo siete años siete años y siento un calor que no debería sentir lo sé sé que no debería sentir este calor que siento y que me llena el pecho



11: 52
… procedo en la incisión en Y, observación directa cavidad toráxica anegada en preliminar fluido sanguíneo, se obtienen muestras, tubos 1 al 3 barra 6711, lisis de tejido cardíaco, 6711 preliminar infarto masivo en… ¿cuatro?... sí, cuatro direcciones


¿Yo de mi misma?... Ok, divina, sí, divina, esa creo que es la palabra, bueno simpática, y despierta, inteligente no, inteligente no, pero despierta sí, además aprendo rápido, siempre aprendí rápido a todo, todo, todo, porque bueno viste que cuando una chica como yo se tiene que enfrentar al mundo, pah, mirá lo que te estoy diciendo, pero sí, a veces, muchas veces, más de las que creés una chica como yo se tiene que enfrentar al mundo, y yo desde chiquita me tuve que enfrentar al mundo porque cuando me quedé sola, sí… a los 14


…en realidad me había ido, la madre se había ido antes, siempre fue una hija de puta, y yo ya no me podía hacer cargo, o no quería no sé, basta de mirarme de esa manera, SÍ, ES ELLA… comprendo… comprendo…


Montevideo, 27 de junio de 1978. Hospital Pereira Rossell. Puerta de emergencia. Sala de parto. Entra una mujer a punto de desmayarse, con signos evidentes de haber roto bolsa. Grita por un médido, pero no oímos su voz, vemos el grito, una enfermera gorda, rubia y entrada en años se acerca con cara de fastidio y le señala una silla de ruedas, la mujer dice que le duele, que siente como se salió una mano, la enfermera la mira con cara de -está tipa está borracha-, aparece ante nuestros ojos el primer plano de una manito de bebé saliendo por una vagina, una manito en puño cerrado, una manito que rompió su cautiverio, en la siguiente imagen vemos a la mujer del principio acostada en una cama de espaldas a su bebé, es una niña, la niña del puño cerrado, la mujer está empapada, la niña se chupa su propio dedo, la mujer está como ida, ausente, Ausencia se llamará la niña aunque ella nunca lo sepa, aunque nadie nunca lo sepa.


Abigail, ¿Vos? ¿Tenés fuego?... Sí, claro, puede ser…

En realidad no fumo, siempre fue una estrategia de seducción y ahora me doy cuenta de que era una forma de, no puede ser que aún me emocione, perdón, perdone, no puedo creer que aún… en fin era una forma de ser una nena grande, una nena de papá, papá fumaba ¿te dije no?


¿Donde está la nenita de papá?, ¡venga corazón!... Abigail, sabés que la palabra corazón es masculina, el corazón, se dice el corazón, las mujeres tienen un corazón que es masculino, no te parece…


Café, litros de café, siempre café, nunca té, el té le gustaba a mi madre, ella se hacía la señora inglesa, y era ¡Gutierrez!, pobre… en el fondo una pobre diablo, diabla, aunque en su caso nunca lo llegué a saber, digamos que nosotros no empezamos bien y yo no seguí mejor


11: 58
… de la observación macroscóspica se concluye que el tejido cardiáco se encuentra lacerado en tiras semiuniformes… con cuantro soluciones de continuidad en los respectivos ventrículos y aurículas, inédito… tiras uniformes, semiuniformes, preliminar: la presión fue constante, ¿superembolización?,  se retiran muestras de tejido, interconsulta necesaria, chequear cardiólogo de guardia y cátedra, artículo, inédito…


Sola. Sí, sola… ¿querés venir a casa?


Para mí era un piba buena, laburaba, tranquila, salía, sí salía de noche, bueno, ¿quién soy yo para andar vigilando la vida de los demás no?... No, novio no, se ve que tenía amigos, bastantes amigos...


¡Mi hijaaaaaaaa!
¡¡¡¡¡¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!!
Dios, no, ¡Dios! NOOOOOO, Dios, Dios, Dios…


Montevideo, 27 de junio de 1988, Parque de Villa Biarritz, Hamacas, Día nublado en el que progresivamente se va armando una tormenta con viento y agua. Una niña de vestido rojo, demasiado ligero para esta época del año y esta temperatura se hamaca sola en una hamaca de color verde manzana, ríe, sonríe feliz y tararea una canción dulce pero adulta para su edad, como un blues de Etta James o algo parecido, no llegamos a escuchar del todo pero hay algo de esa energía que llega hasta nosotros. Comienza a llover y la niña sigue hamacándose bajo la lluvia, incluso cuando arrecia el vendaval. Aparece un policía que mira en todas direcciones, le pregunta algo a la niña, esta detiene su juego, el policía la toma de la mano y se alejan caminando, los vemos desde atrás, ella sin soltarse de su mano, baila bajo la lluvia, salta, el policía la mira un poco extrañado, y se ríe entre dientes.


Siempre confié en la bondad de los desconocidos, sí ya sé que no es mío, pero me encanta y no me importa usarlo, en definitiva ¿qué es LO nuestro? Lo mío era ese cuerpo que ahora veo ahí, tirado en medio de la calle, hace un rato por lo menos hacían algo, ahora ya se dieron cuenta de que no hay nada que hacer, que es así, inminente, FUL MI NAN TE, sí, fulminante decía mi viejo, y yo que me muero de ganas de llevarme un cigarro a la boca, es que ya no me voy a poder llevar nada a la boca, lo mío era mi boca, mis tetas, mis manos, a veces la bondad de los desconocidos no alcanza, como mi propia bondad, seguro que no alcanzó muchas ¡cuidado con la cabeza! ¡no seas pajero!, me sigo aferrando y tal vez… sí, tal vez… mucho de lo que me aparece es mentira, mientras todo se va haciendo más oscuro y frío, y yo quiero bailar siempre quiero bailar, me duele, sí me duele un dolor gigante muy muy y me di cuenta cuando pasaba ese segundo en que estalló por los cuatro costados y en mil pedazos ya no pudo aguantar más la presión y explotó exploté exploté como un globo como un como aquel globo ¡paf!... aquel regalo de mi primera escapada bajo la lluvia, el primer regalo de la interminable lista de desconocidos, de los buenos y de los otros, frío, frío, ya está… ¿de otra manera? No sé, ya no importa… mi bondad… una flor de papel carmesí


[Texto preliminar que surge en el marco del Taller Soportes visuales para la creación literaria impartido por Paula Villalba en el CCE de Montevideo]

viernes, 20 de abril de 2012

Textos escritos para PIEL PROPIA





































Tan sólo una flor
 por
Juan Sebastián Peralta




Soy una flor,

una flor destrozada,

destrozada por las botas de los hombres que pasaron sobre mí,

destrozada por las manos de las niñas estúpidas que juegan con mis pétalos pensando en el amor,

destrozada por los idiotas que me arrancan no para embellecer sino para satisfacer el pozo del hastío de su violencia.

Soy una flor destrozada,

ya ni pétalos,

ya ni olor,

ya ni yo.

Ni nadie, ni nadie, ni yo, ni nadie, ni yo,

todos destrozados,

destrozados por las bombas que siguen cayendo en nuestras Hiroshimas y Nagasakis,

destrozados por el hambre, pocas flores crecen en África, ya casi no, ¡casi no!,

y yo arrastro mis pétalos sobre la sangre de los inocentes,

de las víctimas, de ayer, de hoy y de siempre,

de los chicos de Noruega,

de las mujeres y varones, niños y niñas que siguen siendo vejados,

yo apoyo mis pétalos sobre ellos tratando de darles algo de consuelo,

aunque más no sea la caricia de esta pobre flor,

flor destrozada y consciente,

flor,

flor,

tan sólo una flor.



 
Matándome suavemente
por
Juan Sebastián Peralta


Una mujer joven se depila la entrepierna. Escucha la versión de Killing me softly de Alicia Keys.


Sí, por eso me fui, no tenía más remedio que hacerlo, ¿te das cuenta?, no es que sea una descorazonada, es simplemente que una en la vida tiene que salvarse, tiene que hacer algo para estar donde debe estar, en el lugar preciso de la vida de una. Así está mejor, mucho mejor, además una siempre tiene que estar prolija, prolija para una y prolija para él, ¡ay! mierda, me enganché, killing me softly, nunca mejor dicho.


(Canta)
I heard he sang a good song,
I heard he had a style,
and so I came to see him,
and listen for a while.


Era de tarde, siempre era de tarde… Ahora de tarde duermo, no hago más que dormir, que esperar que pase, me despierto y ya estoy lista para seguir, para salir, para trabajar, para ver a todos, para enfrentarme a todos y reírme en su cara en medio del más maravilloso de los orgasmos. Sí, obvio, ¿nunca te hizo reír un orgasmo? Me das pena…

(Canta)
And there he was this young boy,
a stranger to my eyes,
strumming my pain with his fingers,
singing my life with his words,
killing me softly with his song,
killing me softly with his song,
telling my whole life with his words,
killing me softly with his song.


Todo es para él y todo es por él. Él, el que me tocaba, el que me enseñó lo que es bueno, el que me mostró la vida, lo que es la vida, la muerte, el sexo no es más que la afirmación de la vida, de la vida cruda, pura, de la vida vida. Y yo en eso, soy la mejor…


(canta)
killing me softly with his song,
killing me softly with his song,
telling my whole life with his words,
killing me softly with his song.


Killing me softly,
killing me softly,
killing me softly,
the only thing I want is to be killed. Disappear at last… No more pain, no more thoughts, no more anything.
No more,
No more,
No more…
Instead of that I fuck like a damn whore…
I fuck, fuck, fuck
(ríe frenética) I get ready for fuck, get ready for life, I can’t, I can’t,
I never will,
never…

Lo que hago, lo que hacen todas, lo que hacemos todos, nos matamos suavemente al son de la música, tomando un coctel, nos reímos de la muerte que nos engulle, miramos para otro lado, no miramos, ya ni miramos.
(En referencia a su entrepierna) Mirá, me quedó divina, esto sí que invita.

She should be, of course, but she's not,
she’s not
¡¡¡SHE’S NOT!!!
¿Why?
¿Where?
¿Where should I find my own way?


(canta)
killing me softly with his song,
killing me softly with his song,
telling my whole life with his words,
killing me softly with his song.


Soy una jugadora, la mejor de todas, y voy a seguir jugando, ¿querés jugar?
Vení, podés jugar con esta nenita, vení, no me hagás esperar, vení a jugar con tu nenita, tu nenita te lo va a dar todo, claro, todo, todo, todo... I will kill you softly, very softly.



 
La otra mujer
por
Juan Sebastián Peralta



No soy yo,
es ella,
es ella que me mira y se ríe,
ella que está al lado mío,
me mira y se ríe,
sí, se ríe,
se ríe todo el tiempo y yo me río también,
es por eso que me río,
porque ella, la otra,
la que está en frente, se ríe y me mira,
es todo una cuestión de estar al lado de ella,
de ella la que está enfrente, al lado, ahí,
acá,
ella ahí y yo acá,
una al lado de la otra,
pero ninguna al fin,
porque yo la miro y ella me mira,
nos miramos,
pero ninguna de las dos podemos,
no podemos porque nos miramos,
porque vivimos mirándonos entre nosotros,
y así estamos una al lado de la otro,
una,
dos,
dos en realidad,
y nunca podemos llegar a ser una,
porque estamos una en la otra,
una concentrada en la otra,
una en la otra,
y ninguna en ningún lado,
porque es así, lamentablemente así, estamos una en la otro y ninguna en ningún lado,
oscuro,
oscuro,
oscuro,
todo está oscuro,
¿cómo voy a poder si ella no?,
no,
no está,
pero yo quiero poder,
quiero sin ella,
también sin ella,
y dejarme de reír,
parar al fin y mirar para adelante,
cortarme,
cortarme sola,
y ya no estar con ella, ser yo, nada más que yo, sólo yo, sin ella, sin ella, sólo yo, yo, yo…

Enterrada viva,
enterrada hasta el cuello,
puedo mover sólo la cabeza,
no el cuerpo,
la cabeza,
la cabeza no es el cuerpo,
la cabeza está más allá del cuerpo,
la cabeza no es el cuerpo,
está más allá del cuerpo,
y por eso se mueve,
pero el cuerpo no,
el cuerpo está enterrado,
enterrada,
enterrada viva hasta el cuello,
¡NO!,
¡No!, tampoco ahora,
tampoco ahora se mueve la cabeza,
¡¿cómo?!,
¡¿por qué?!,
porque el cuerpo no se mueve,
la cabeza no se puede mover si el cuerpo no se mueve,
nada se puede mover si el cuerpo no se mueve,
porque el cuerpo es cabeza,
y la cabeza es cuerpo,
me desentierro,
me tengo que desenterrar, salir por fin,
llegar,
llegar,
romper la crisálida y salir por fin,
parirme a mi misma,
reír de verdad,
no como hasta ahora,
reír porque soy libre, no porque estoy nerviosa, nerviosa de que ella me mire,
nerviosa,
angustiada,
porque ella, la otra, la perfecta, la que ama, la que baila, la que hace todo todo todo bien me está mirando, reir yo no ella,
yo,
la que está enterrada,
la que está por salir,
la que lucha,
la que mira para adelante,
la que va a amar,
porque mira para adelante,
ya no para el costado,
ya no para al lado,
para adelante,
no soy la otra,
no tengo porque ser la otra,
yo,
yo,
YO.


 
La filósofa que baila
 por
Juan Sebastián Peralta


Subo,
floto,
veo,
me meto en un pliegue,
salgo,
corro,
liviana,
liviana, liviana, liviana,
una pluma,
me deslizo,
llego,
parto,
creo,
siento,
salpico,
abrazo,
acojo,
miro, miro, miro mucho, miro con intensidad, con todas las miradas de la mujer que están en mí, con todas ellas en mí, porque yo soy ellas, ellas son yo, ya ni ellas ni yo, ELLA, ELLA,¡LA!, un LA que se extriende por todo, abarcándolo todo y permitiendo que todo sea lo que es, porque en defiunitiva eso es lo que soy, lo que quiero ser, lo que fui y seré, un LA que se abre, que se expande, que se vuelve la tela invisible que todo lo sostiene, lo permite, lo une y lo mantiene en su ser...

Curiosa,
cursiosa, curiosa,
una niña sabia,
abierta,
flexible,
longeva,
y en un instante, sin que nadie lo sepa, sin que nadie lo prevea o imagine, sí, en un instante, en un instante será, lo sé, así lo quiero, en un instante, ¡paf!, SILENCIO...

No palabras,
no movimientos,
no instante,
no nada,
y ahí, ahí tal vez el todo, ahí tal vez liviana de verdad, ahí tal vez quieta en mi inquietud constante, eterna,
perfecta,
tal vez ahí, en una sala blanca, en un espacio blanco, sin más yo que yo y a la vez con todos: TODO,
UNA Y TODAS,
TODAS TODO, TODO TODAS, 
sin más uno ni lo otro, ¡sin más uno ni lo otro!, sin más él, la, yo, ellos, ellas, nosotros, NOSOTROS, sin nosotros, porque ya no es necesario el nosotros,
livianos por fin, livianos para siempre,
subimos,
flotamos,
vemos,
lo vemos todo,
livianos, livianos, livianos.