Detrás del Espejo

Detrás del Espejo

martes, 20 de septiembre de 2011

Aula Virtual: El teatro uruguayo contemporáneo en el aula



La Dirección de Cultura
y la Dirección de Educación del Ministerio de Educación y Cultura,

Llaman a interesados en participar del Curso a distancia
"El teatro nacional contemporáneo en el aula"
a realizarse en el Aula Virtual (INAE- EDUMEC)
según las siguientes características:

Tres dramaturgos nacionales hablan de sus obras más emblemáticas. El aula busca estimular a los docentes a trabajar con estos autores en sus clases de literatura, pero también a acercarnos a los creadores uruguayos de prestigio, y con obras emblemáticas en la historia del teatro uruguayo.
Para esta edición invitamos a los dramaturgos Dino Armas y Carlos Maggi, y además a un dramaturgo joven, Juan Sebastián Peralta, a pensar y estudiar sobre la obra de Víctor Manuel Leites, y en particular sobre la pieza Doña Ramona que se estrenará en el 2011, por parte de la Comedia Nacional.

Con esta convocatoria, celebramos una nueva instancia de aulas virtuales, siendo esta la tercera edición,
desde el Portal de Dramaturgia Uruguay en conjunto con Edumec.

Duración: 5 semanas
Modalidad: a distancia
Horas que acredita: 40

Módulos:
M0.- Introducción al manejo de la plataforma
M1.- Dino Armas
M2.- Carlos Maggi
M3.- Victor Manuel Leites, por Juan Sebastián Peralta
M4.- Evaluación.

Destinatarios: Docentes de literatura del ámbito público y privado, del sistema formal y no formal, artistas teatrales, directores, elencos de teatro, actores, dramaturgos. Se seleccionan 40 participantes, dando prioridad a las solicitudes provenientes del interior del país.

Requisitos:
● Acreditar experiencia en el manejo de las TIC en escenarios educativos, disponer de equipo con 512
mb de RAM mínimo, conexión a Internet.
● Tener disponibilidad de por lo menos ocho horas semanales para el curso, de miércoles a miércoles,
tiempo que será posible disponer en el momento y lugar que el participante lo desee debido a que la
comunicación será asincrónica (no simultánea).
● Leer las siguientes obras previamente para poder desempeñar el trabajo de los módulos:
Semana Dino Armas

"Queridos cuervos" (disponible en http://www.dramaturgiauruguaya.gub.uy/obras/queridos-cuervos/)
Semana Carlos Maggi

"El patio de la torcaza" (disponible en http://www.dramaturgiauruguaya.gub.uy/obras/el-patio-de-latorcaza/)

Semana VM Leites por JS Peralta
"Doña Ramona" (disponible en http://www.dramaturgiauruguaya.gub.uy/obras/dona-ramona/)

Inscripciones:
Las inscripciones se recepcionarán exclusivamente por mail a dramaturgiauruguaya.mec@gmail.com
● En “asunto” deberá indicar el nombre del curso y del postulante (ej: "inscripción de Laura Pérez para
El teatro nacional contemporáneo en el aula")
● Se deberá adjuntar un archivo word con los siguientes datos:
1. Nombres
2. Apellidos
3. Fecha de nacimiento
4. Cédula de identidad
5. Mail
6. Domicilio
7. Lugar de residencia
8. Departamento
9. Lugar de trabajo
10. Antecedentes en la realización de cursos a distancia
11. Antecedentes en el manejo de las tic en escenarios educativos
12. Vínculo con las artes escénicas
13. Motivo por el que se inscribe en el curso
● Recepción de inscripciones hasta el 23 de setiembre.
Comienzo: 28 de setiembre
Cupo: 40 participantes.

martes, 19 de julio de 2011

Política de la creación: entrevista a Osvaldo Bayer

Hola, les dejo esta insoslayable entrevista a Osvaldo Bayer, todo un faro para nuestros tiempos.



"Un escritor tiene que tener toda la libertad de escribir lo que le da la gana pero al mismo tiempo el intelectual tiene que salir a la calle cuando ve injusticias en su sociedad."


"... formar parte de la vanguardia de los que salen a la calle por una sociedad más justa."

Más información sobre él: http://es.wikipedia.org/wiki/Osvaldo_Bayer

viernes, 20 de mayo de 2011

ANTÍGONA o del llanto eterno

“¿Pues no ha dispuesto Creonte que, de nuestros dos hermanos, se le hagan a uno las honras fúnebres y se deje al otro insepulto? A Etéocles, según dicen, en cumplimiento de la ley divina y humana, sepultó en tierra para que obtenga todos los honores, allá abajo, entre los muertos. Y respecto del cadáver de Polinices, que miserablemente ha muerto, dicen que ha publicado un edicto para que ningún ciudadano lo entierre ni llore, sino que insepulto y sin los honores del llanto, lo dejen para sabrosa presa de las aves que se abalancen a devorarlo. Esa orden dicen que el gran Creonte ha hecho pregonar contra ti y contra mí, quiero decir contra mí; y que vendrá aquí para anunciar en voz alta esa orden a los que no la conozcan; y que la cosa se ha de tomar no de cualquier manera, porque quien se atreva a hacer algo de lo que prohíbe, se expone a morir lapidado. Ya sabes lo que hay, y pronto deberás demostrar si eres de sangre noble o una cobarde que desdice de la nobleza de sus padres.” (Antígona, Sófocles)

Estas palabras pertenecen al prólogo de la obra de Sófocles que se representó allá por el 422 – 421 a.C. en Atenas. Veinticinco siglos han pasado y esto no mella la absoluta actualidad de las mismas. Más hoy, para nosotros los uruguayos.


Etéocles y Polinices, los dos hermanos enfrentados por el trono de Tebas, se dan mutua muerte en el campo de batalla y Creonte, su tío, asume el trono.

También esto es de una absoluta y lastimosa actualidad. En norte, sur, este y oeste, seguimos enfrentados unos a otros, en medio de disputas que lo único que consiguen son la mutua muerte y el beneficio de terceros.

La historia de la humanidad es, con pena y muchas veces, una constante evidencia de la imposibilidad de recocernos como hermanos, como semejantes, como humanos. La imposibilidad de co-afirmarnos en la existencia en vez de combatir a dentelladas por un páramo individual en el que por medio del solipsismo consumista obtendremos la felicidad.

Sin justicia no hay paz. Pero la justicia no es sólo obediencia a la ley sino a aquello que está por encima de la ley y que en definitiva le da sentido: los derechos humanos. Inherentes al sujeto por el mero hecho de serlo.

Para un griego dejar un cuerpo sin sepultura era un castigo que perpetuaba la venganza y la vergüenza tanto el muerto como en sus deudos. El alma de un cuerpo sin sepultura estaba condenada a vagar en la tierra y no podía acceder a su lugar propio: el reino de los muertos. De forma que la historia quedaba detenida, las heridas abiertas, y no se podía continuar en una nueva dirección.

Con dolor debemos reconocer que hoy estamos así en nuestro país, con un duelo que no se puede terminar y cerrar, y esto no compete sólo a los implicados directos sino a todos nosotros.

Vivir en democracia implica la aceptación de los procesos de decisión de la misma. Y a la vez implica el trabajar, por medio de esos procesos, no sólo para asegurar la justicia sino lo que está por sobre ella: la dignidad humana y el -entre todos-. Porque en definitiva eso es una democracia: entre todos.


A los conflictos que se presentan la respuesta no puede ser el silencio y la sumisión de Ismena:

“Pues preciso es pensar que ante todos somos mujeres y no podemos luchar contra los hombres; y luego, que estamos bajo la autoridad de los superiores, para obedecer estas órdenes y otras más severas. (…) obedeceré a los que están en el poder; porque el querer hacer más de lo que uno puede no es cosa razonable.” (Prólogo)

Hay deberes de conciencia que son más determinantes que cualquier ley. Y que están más allá de los peligros o beneficios que puedan ocasionar. No todo es moneda de cambio.

No sé como resolveremos esto que estamos viviendo, pero sé que tenemos que resolverlo de una vez. La solución no es persistir en el silencio cómplice o cómodo. Tendremos que rompernos la cabeza entre todos para tratar de lograr un corazón entre todos.

La ceguera de Creonte es querer imponer su ley, su voluntad. Y por esto mismo desconoce que el poder no se puede basar en el atropello de la dignidad humana, aún de los enemigos. Su postura lo llevará a perderlo todo, sufrirá por el sufrimiento que ha provocado. Y así se matará su hijo Hemón y su esposa Eurídice. Quedará solo, habiendo reconocido tarde su falta.

“¡Oh crueles y mortíferos pecados de mis obstinados pensamientos! … ¡Oh infortunadas resoluciones mías!... Te has ido por mis funestas resoluciones, no por las tuyas.” (Escena III, Éxodo)

La tragedia de Sófocles se cierra con las siguientes palabras del coro:

“La prudencia es la primera condición para la felicidad; y es menester en lo que a los dioses se refiere, no cometer impiedad. Los orgullosos, luego de pagar con grandes golpes sus arrogantes palabras, aprenden a ser sabios cuando llegan a viejos.” (ídem anterior)

La prudencia, según Aristóteles, es la virtud de elegir bien, aquella actitud intelectual que nos permite elegir el justo medio para los fines que queremos obtener. Es una capacidad reflexiva que nos lleva al camino adecuado.

Queda mucho por hablar, por pensar, por discutir, por hacer; y tenemos que hacerlo ya que no podemos darnos el lujo de la impiedad que seguirá castigándonos.


Para mí lo maravilloso del teatro es que se constituye en un espejo, individual y social, en el cual podemos vernos, reconocernos y por tanto hacernos cargo. Asumir lo que somos y más importante decidir cómo queremos ser. En nosotros está mirarnos o seguir en la ceguera.

lunes, 2 de mayo de 2011

Todo el mundo vive drogado


... Soy como un tubo, un tubo lleno de mierda que se me escapa, una bomba que explota por el culo, por la boca y después nada, nada, nada, dos chorros de mieda de diferente color, pero mierda al fin y nada. ¿Vino? No, mejor vodka con frula, ¡bah!, frula con lo que sea, ¿por qué mierda no tengo ese número?, un gramo, ¡dos!, creo que me metería un gramo de un solo saque, ya sé que es imposible, bueno, imposible no, es que quedaría dura... tal vez muerta... por el momento no le veo nada malo a eso, morir, dormir, no más, no seré la primera, tal vez sí esté el descanso en el silencio, sobretodo con estas voces que galopan en mí, que me zarandean y me someten a escucharlas. Un amigo un día estaba tan fisurado que se metió un gramo de un saque, ¡hasta espuma por la boca echaba!, ¡qué bajón! Médicos, sueros, pastillas y lo peor, la cháchara tarada sobre las drogas. ¿Oiga Dr.! ¿Usted no receta rivotril?, él se fue sin hablarme, el máldito ni siquiera me dirijió una palabra, claro, me cogiste una vez y ahora te hacés el rico, puto de mierda, ¡pija chica!, una palabra, tan sólo una palabra y a mí me hubiese gustado, me hubiese quedado contenta, pensando que me querías, que por lo menos te caía bien, ¿no receta rivotril?, ¿zolof, pastelas, aprazolam, bromazepan, alplasil?, AHHHH, picarón, y a mí me venís hablar de drogas, me vas a decir a mí que estoy drogada, y todos tus pacientes, y todos ellos que no pueden vivir sin su dosis diarias de pastillitas para todo, para lograr despegarse del colchón y llegar al espejo del baño, para abandonar la casa semiprolijo y sentarse a decir -¡Buen día!. ¿qué podemos hacer hoy por usted?-, todos somos ovejas grises que necesitamos la ración del día, la mía es merca, alcohol y sexo, legales o no, drogas al fin. Todo el mundo vive drogado, alcohol, merca, porro, tabaco, sexo, anridepresivos, ansiolíticos, anfetas, efe, keta, pop, música, relaciones. Relaciones... él volvió a aparecer pero no me habla, un trago entonces, brindo por vos querido, por el amor de mi vida que me dejó en pelotas porque no se animaba a amar, A AMARME, por el estúpido impotente con el que malgaste mi tiempo, salú querido ojalá te pudras en el infierno pero bien lejos mío, no soportaría tus lágrimas de nuevo, tengo miedo de que consigas hacer que te perdone de nuevo. Soy una pelotuda. Todos son unos pelotudos, somos unos boludos mendigantes, ciegos, sordos, unas pelotas insensibles, ¡salú!...

[Extracto de "TERCER ESPEJO - Las otras caras de una mujer" de mi autoría. Premio Solos en el Escenario II - Centro Cultural de España, 2009. Representada en Teatro del Museo y Teatro el Galpón (sala Cero y Atahualpa). Protagonizada por Natalia Bolani]


Greta La Escribidora



Querido Evo,
tantos años sin saber de ti, luego de que decidiste nacionalizar la explotación de gas decidí armar préstamente mi valija y tomando la voiture conduje frenética por medio de esos parajes inhóspitos llorando cual Magdalena porque mi Cristo me había sido quitado. Pero que te piensas ¡GUARRO!, mi familia poseyó por siglos la gestión del gas en esos lares y ahora tú con tu trasnochado discurso vienes a quitarme lo único que me aseguraba una tranquila senectud. BANDIDO, tan bandido como cuando bailábamos en el Quemado (¡vaya nombre para un palacio!, Uds. son tan raros...) al son de Sandro, de Valeria y María Martha, cuando tu meliflua lengua se derramaba en mis oídos y me jurabas amor eterno y eterna pasión. Recuerdo especialmente esa noche en que me pediste que fuera una Venus boticceliana (el término es mío por supuesto, tú a duras penas podrías siquiera pronunciarlo) pero rodeada de frutos de tu TIE-RRA. De la misma forma que Apolo persiguió a Jacinto, a Dafne, a Casandra (¡ay! lo que era ese chico, porque mira que salió juguetón) corrí en la búsqueda de papayas, mangos, tuleqas, porotos, mandiocas y cubierta con una capa de hojas de palmeras me presente totalmente desnuda en la sala del consejo, deplegué mis alas y allí se derramaron sobre ti y los presentes (sí claro, estaban tus "ministros", pues vamos que hay que llamar a esos ministros, son in-dios!!!; perdón, tu también pero DIS-TIN-TO, ya que eres PRE-SI-DEN-TE, ¡AH!, en qué estaba... a sí, yo parada sobre la mesa del consejo, mis pies enfundados en esas sandalias blancas que tanto te gustaban (sí, las de taco aguja rojos y rositas de plástico en la capellada, sí, ¡esas!) desplegué las hojas de palma y todos los frutos que venían adheridos a mi cuerpo rodaron hacia ti, los porotos saltaban jubilosos festejando nuestro amor, el maíz convertido en pororó era el firme testimonio de la pasión que nos unía. Recuerdo tu mirada atónita, preso de la impaciencia de poner tus manos sobre mí, febril, inquieto, te levantaste de tu magno sillón y dirigiéndote hacia mí me tomaste de los pelos y me arrastrarte puerta fuera dándome de patadas en el culo y maldiciendo en algún tipo de dialecto, de esos bien tuyos, y de un portazo me apartaste de ti. Sí, ya sé que tal vez no era el momento pero bien sabes que yo vivo (¡vivía!) para que tus deseos se hiciesen realidad, o ¿quién te consiguió el viagra cuando lo necesitaste?, ¿y Manuelita, sí, la pequeña de 12 años, cayó del cielo? y tanto... y tanto más. Por eso haberme enterado de la "nacionalización" de los pozos de pa, DE PA!!!!! CARAJO, no de un montón de mestizos malolientes que apenas hablan una jerga incomprensible y miden 1,20, pero ¡¡¡por favor!!!, ¡¡¡POR-FA-VOR!!!!, con que ahora de ¡¡¡jefes de estado!!!, a regir los destinos de la patria, ¡patria las pelotas!, como decía mi tía adorada: ¡qué coman pastel!, y "a falta de pan buenas son las tortas", por eso que me he hecho lesbiana, sí!!!, tortillera, bollera, como gustes, ahora vivo en Arabia Saudita y soy dama de compañía (mmmmjuuuuu....) de una bella princesa árabe llamada Zaida, ya te contaré más, en otro momento en la medida que pueda aliviar mi alma de la pena de tu traición. Ahora a las delicias de la almeja, que Zaida está llamando y ¡olé!
Besitos.
Yo,
Greta,
La Expropiada.

La mayor parte de nuestra felicidad aquí en la tierra se compone de la que damos a los demás.
Adolfo Luir

[Extraído de Edición fascimilar de "Las maravillosas Cartas de Greta von Gloeden", Surkamp Verlag, Frankfort 2000; pág 23-25]

viernes, 22 de abril de 2011

LA TRAVESTI Y EL ÁNGEL GABRIEL


Ella: Mirá querido, sos un chongo divino, me encantó toda la noche, además te vi redivertido, que te soltaste pila, se ve que tenías millones de plumas acumuladas. (Gabriel intenta hablar) Ch, ch… No querido, no se interrumpe a una dama y menos, como vos decís, a una futura madre. Así que… ¿en qué estaba?... ¡Ah! Claro… Nada, que me encantó conocerte y que me parece genial la onda que tenés, mis amigas te adoran, hasta yo te agarré cariño, pero como verás ya es de día y me tengo que ir a dormir, ¿cómo sostener toda esta belleza sin el adecuado descanso? Así que chaucito, tenés mi celular, cualquier cosa nos encontramos otro día.

Gabriel: Voy contigo.

Ella: ¿Eh?

Gabriel: No tengo dónde quedarme bendita tú eres…

Ella: ¿Pero no sos un ángel? ¿No tenías recursos?

Gabriel: Ayer renuncié.

Ella: ¡Mi amor! A los recursos no se renuncia nunca. Al final voy a terminar creyendo que sos un ángel pero por lo boludo.

Gabriel: Los ángeles no son boludos, no tienen sexo.

Ella: Quiere decir tonto. Y por lo visto y por lo que recuerdo vos en eso estás muy bien.

Gabriel: (ruborizado) Gracias.

Ella: ¡Ay! Sos un encanto ¿sabés? Pero en la pensión no me dejan llevar chongos, por una cuestión de orden; no es de mala, es que no puedo.

Gabriel: Mirá, tengo plata.

Ella: ¿El vale de retiro? Se ve que el cielo factura bien.

Gabriel: Dejame que esté contigo. Buscamos otro lugar. Puedo trabajar; además vas a precisar ayuda.

Ella: Mirá, no sé si no me entendés pero la historia del chongo azul ya me la comí varias veces. Muchas gracias pero no. Amigos como siempre, la noche nos juntará, pero no, no quiero perder los buenos recuerdos de anoche, querido, besito y ¡chau!

Gabriel: No te animás a amar…

Ella: (Se detiene en seco y abrupta) Me animé tantas veces que me quedé sin ganas. ¡Imbécil! (Saca un cuchillo) ¡Rajá de acá!

[Fragmento de algo que estoy escribiendo ahora]


Nota: Foto de Marcel Duchamp travestido en Rrose Sélavy tomada por Man Ray en 1921. Más info: aquí, aquí y aquí.

domingo, 17 de abril de 2011

QUE REVIENTEN LOS ARTISTAS

  

 

 
 
 
 
 
 
¿Dónde quedó la contracultura?

Hace días que la pregunta me ronda en la cabeza, en el cuerpo, en las manos. Me ronda, me cerca, me sigue como una sombra, silenciosamente gritona. Me mira con sorna y exige que me ocupe de ella. Así que acá vamos...
En 1953 William Burroughs publica luego de fatigar pacatas editoriales y gracias a los buenos oficios de Allen Ginsberg "Yonqui", un libro del que se vendieron 1 millón de copias a lo largo de la década. Una obra que retrata el mundo de la droga, de la adicción, de las otras sexualidades. Una obra que rompe la imagen del american dream de los 50, que parte todos los paradigmas de la literatura hasta el momento. Luego vendrán más de él (Queer, Naked Lunch) y de sus dilectos congéneres: Kerouac, Ginsberg, Giorno, y otros. Y seguirá todo el desarrollo de la generación beat, los 60, las revoluciones políticas, sexuales, culturales, lingüísticas, raciales, y las esperables reacciones de contrareforma; el desesperado interés del establishment por seguir siéndolo.

Los artistas, del formato que sean, realizaban sus obras para cambiar el mundo, para decir algo diferente, para poner un objeto en el mundo que no estuviese, que fuera nuevo, incomparable, radical. El Arte participaba de la revolución, y no precisamente porque los revolucionarios políticos le hubieran dado lugar; la revolución del arte, la revolución verdadera del arte fue en el campo de la contracultura. Es decir, la lucha contra el statu quo, fuera del color que fuese, la invención de nuevas formas de relacionamiento y sensibilidad, de autocomprensión y de sentido. Nuevas formas de asociación económica, de producción y distribución.
John Giorno, el poeta norteamericano, inventó por ejemplo "Dial a Poem", ¿en qué consistía? Bueno, sencillamente en llamar a un número de teléfono y escuchar de boca de alguno de los poetas contemporáneos del momento la grabación de alguno de sus poemas. Como Warhol, como todos los de esta época, la lucha y la creación implicaba la utilización de los medios de la industria cultural del momento pero para subvertirlos, para decir otra cosa, para instaurar otro mundo posible.

Por eso la pregunta me sigue gritando en el oído, ¿dónde quedó la contracultura hoy?, ¿dónde está en mi país y en el campo artístico al que pertenezco?, cuando vemos que muchos artistas hacen cola para el puestito y el sueldo fijo, cuando para muchos lo que importa es ser exitoso y por esto se entiende ganar dinero y salir en las revistas, ser parte de la programación oficial.
Y no reivindico de ninguna manera el ideal de la pobreza; obvio que necesitamos dinero para crear, pero otra cosa es crear por dinero.
"Los verdaderos artistas revientan siempre. Muchos se han suicidado porque no soportaban el mundo exterior. En mi concepto del arte, los artistas deben morir porque la creación debe suponer la descomposición del individuo, pero hay demasiados artistas oficiales cercanos al poder, como en este festival". (Tadeusz Kantor, nota completa aquí)

La anécdota cuenta que el título del espectáculo de Kantor (¡Qué revienten los artistas!) fue el grito de enojo de una vecina frente al ruido que hacían los benditos artistas mientras ensayaban. Ruido que perturbaba descanso, su comodidad y su sueño. Creo que la función del arte tiene que ver con generar incomodidad, con despertarnos del sueño dogmático, con advertirnos de los falsos descansos de nuestros cuerpos, conciencias y corazones. Y este es el verdadero caracter subversivo del arte.
Por supuesto esto puede realizarse en el formato que sea. Ya sea apelando a la risa, al llanto, a la razón, a los miedos, al tabú. A lo que sea necesario para llegar a ese otro (público/espectador) que es el destinatario de la obra. Aquel que cierra el ciclo de sentido de la misma.

El arte no es otra cosa que mantener una conversación interesante con alguien que vale la pena. De diferentes formas, en diversos soportes tratamos de entender el misterio de ser quien somos y de estar donde estamos. Ojalá este espacio se vuelva una conversación interesante entre nosotros. Salú.

Nota: Más información sobre Kantor acá